domingo, 27 de diciembre de 2015

LA VOZ DE LA DIVINIDAD: IWONA SOBOTKA

La voz de la soprano Iwona Sobotka la noche del 25 de diciembre de 2015 en el escenario habilitado para la celebración del XXII Concierto de Navidad sito en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife fue un auténtico vergel sonoro para los sentidos de los tinerfeños. La naturalidad vocálica hizo impacto de energía de amabilidad ciudadana en cada tinerfeño y gentes que se encontraban disfrutando de la Orquesta Sinfónica de Tenerife. Su voz retumbó en la mente de cada tinerfeño presente en el festival navideño de música 2015. La armonía sonora que desprendía, fue una auténtica delicia de la Naturaleza humana ... Era como si la divinidad estuviera allí presente, tanto es así que experimente un fuerte bienestar al escucharla. Fue un placer estar escuchándola allí mientras la OST tocaba una obra del compositor Carl Orff.

viernes, 25 de diciembre de 2015

Emociones afloradas

La melancolía que me produjo aquella primera noche en la isla, me hizo pensar que la pasión que sentí por primera vez por esa joven, no sería suficiente para llegar a enamorarme bajo la Luna. El misterio del amor me sigue desconcertando, porque a veces, la efervescencia de la felicidad por las cosas más sencillas es lo que hace que me siga agarrando a la vida. 

sábado, 19 de diciembre de 2015

LA HECATOMBE GENOCIDA: RWANDA

Uno de los mayores crímenes que se cometieron contra la humanidad después del exterminio de más de un millón de judíos por parte de los Nazis durante la Segunda Guerra Mundial, fue el genocidio de Ruanda en África. Más de 800,000 personas perdieron la vida en aproximadamente cinco meses. La extrema crueldad con la que se les arrebató la vida a hombres, mujeres y niños inocentes, mujeres embarazadas, fue brutal desde el contexto local e internacional. Los crímenes que se sucedieron durante un período relativamente corto pero sin pausa, originó la muerte indiscriminada de más de un millón de personas de la minoría étnica tutsi (14% de la población de Ruanda) por parte de la etnia hutu que gobernaba el país. La matanza fue impecable y sangrienta, y la comunidad internacional miró para otro lado mientras se estaban cometiendo atrocidades en ese país. Fue una guerra civil de proporciones gigantescas.
El caldo de cultivo que originó la guerra “racial” entre hutus y tutsis (el minoritario), propició la aparición del odio racial y el estigma del ciudadano tutsi, que se tradujo en la mayor matanza de seres humanos después de la Segunda Guerra Mundial. Murieron tanto hutus como tutsis en el enfrentamiento belicoso. La historia es larga de contar, pero el por qué del origen del enfrentamiento entre “hermanos africanos” sigue en auge para los estudiosos. La colonización alemana y belga de principios de siglo XX, tuvo que ver en la distinción de “razas” entre africanos. Los europeos para conquistar al “salvaje”, al africano, impusieron su filosofía de vida y empezaron a construir iglesias católicas, escuelas y construcciones urbanas en Ruanda. El colono belga empezó a distinguir entre los africanos, la "raza hutu” y la "raza tutsi”. Las dos supuestas razas se diferenciaban en la estatura, en la nariz, y en el carné de identidad que clasificó a los ruandeses entre hutus o tutsis. El odio racial comenzó cuando los hutus accedieron al poder, y vieron con recelo la convivencia con otra etnia: la tutsi; ya que los tutsi ya habían gobernado el país y las primeras matanzas entre tutsis y hutus se habían producido antes de la gran masacre en la primavera de 1994. Antes de la colonización forzosa por parte primero de los europeos alemanes, y luego los belgas; las etnia hutu y tutsi convivían pacíficamente. La armonía colapsó con la introducción de la cultura occidental europea de la distinción de “razas”. El racismo había comenzado en África. Las proporción descomunal que adquirió esta distinción racial entre los africanos fue el desencadenante de la hecatombe genocida de Rwanda el 6 de abril de 1994, y que se prolongó durante más de tres meses consecutivos. La comunidad internacional respaldada por la ONU pondría fin al conflicto étnico en mayo de 1994.

Fuentes consultadas:

BRUNETEAU, B. (2006). El Siglo de los genocidios. Madrid: Alianza
El genocidio de Ruanda: 800,000 muertes en cinco meses. http://goo.gl/NE6s3A

Película “Hotel Rwanda”

La fragilidad de la creatividad

Acuñé esta entrada con este sugerente título, porque mientras estaba pensando en cuestiones trascendentales en mi isla, me di cuenta que la creatividad se puede estimular (y mucho), pero a la vez puede también desaparecer y desvanecerse sino se desarrolla (esto daría lugar a muchas entradas explicativas). A raíz de un artículo que leí en la revista Genius -de reciente edición- en relación al neuroticismo y su relación con la creatividad,  la lectura del mismo hizo que me sintiera bastante identificado con lo que se exponía. El artículo de opinión publicado en “Trends in Cognitive Sciences”, apunta que pensar mucho está relacionado con la inteligencia y el ser creativo. La creatividad es algo que se desarrolla a medida que evoluciona el pensamiento del ser humano. Supongo que hay genes que están relacionados con tener la tendencia a ser originalmente creativo, pero lo que está claro, es que la vida vida es orgánica y creativa, tal y como dijo en un programa conocido de ciencia, Redes, el experto en desarrollo de la creatividad: Ken Robinson. La facilidad de desarrollar la creatividad está relacionada con el entorno en el que estés: un ambiente en la niñez lleno de amor y paz, hará que el niño tenga la tendencia a disfrutar del juego y de su infancia.